El próximo 20 de marzo a partir de las 20:30 h en el Auditorio de Tenerife se celebrará el Concierto para violín y orquesta nº 2, Sz 112 (Béla Bartók) y la Sinfonía nº 5 en Mi menor, Op 64 (Piotr Ilich Tchaikovsky).

Béla Bartók, folclorista y compositor
Béla Bartók compositor húngaro (1881-1945) estudió para ser concertista de piano y cuando tenía poco más de 20 años empezó a componer aunque en estos primeros años demostró más talento que inspiración.
Se dedicó, junto con Kodály, a recopilar canciones populares y, en los ritmos y pautas melódicas de la música campesina magiar, encontró exactamente las nuevas ideas que necesitaba.
A principios de la década de los veinte, había desarrollado un estilo personal que se reconocía de inmediato. Un estilo condenado por los críticos de la época, que afirmaban que destrozaba los oídos y que estaba formado por los sonidos más desagradables que la mente humana pudiera crear. ¡Que equivocados estaban! Hoy en día, la música de Bartók tiene un reconocimiento internacional y es programada con la frecuencia que un gran compositor se merece.
Aunque era de caráter tímido y sensible, como compositor, ignoró las críticas que se le hacían. Durante 20 años continuó refinando su estilo y, en ese proceso, creó más de dos docenas de las obras maestras que sobresalen en el siglo XX.
A los 58 años se refugió en EE.UU. debido a la ocupación nazi de Europa y a su oposición frontal a las ideas del nazismo. En este tiempo compuso deliberadamente en un estilo más “dócil” para ganarse la aceptación del público. De este período son el “Concierto para orquesta” y el “Concierto para piano nº 3″, obras muy apreciadas en estos momentos pero no son, en absoluto, las mejores.
El “Concierto para violín nº 2” de Béla Bartók, fue encargado por el violinista húngaro Zoltán Székely que lo estrenó en 1939 con la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdan bajo la dirección de Willem Mengelberg.

Dmitry Sitkovetsky, violinista
El violinista solista que nos interpreta este concierto, es el afamado violinista y compositor ruso Dmitry Sitkovetsky. Estudió en el conservatorio de Moscú y, tras emigrar a Estados Unidos, en la Escuela Julliard de Nueva york. Después de ganar el concurso Fritz Kreisler en Viena, inició una carrera internacional que le ha llevado a actuar con las mejores orquestas del mundo.
Existe una rica discografía de este concierto. Te sugiero la que Yehudi Menuhin grabó a mediados de la década de 1950 con la Orquesta Sinfónica de Minneapolis, bajo la dirección de Antál Dorati, o la versión del violinista Leónidas Kavakos que, por cierto, este mismo año lo hemos oído con este concierto dentro del Festival de Música de Canarias con la Orquesta de Filadelfia bajo la dirección de Christoph Eschenbach. ¡¡Fue un gran concierto!!
B.Bartok 2nd violin concerto (1) L. Kavakos
De la Hungría del siglo XX regresamos a la Rusia del siglo XIX.

Piotr Illich Tchaikovsky compositor ruso del siglo XIX
Piotr Illich Tchaikovsky nació el 7 de mayo de 1840 en la ciudad rusa de Vótkinsk, centro minero e industrial a unos mil kilómetros de Moscú y cerca de los Urales. Muere en San Petersburgo el 6 de noviembre de 1893.
En toda la historia de las artes del siglo XIX, sólo hay un genio creativo cuya forma de ser pueda igualarse al de Tchaikovsky: el pintor Van Gogh. Los dos tienen en común el desacuerdo consigo mismos y la falta de capacidad par comprender y soportar sus propias personalidades. Produjeron obras que, pese a destilar dolor personal, llegaban directa y seductoramente a millones de personas que no compartían de las angustias románticas de los sentimientos que les había dado vida.
Entre otras obras escribió: Seis Sinfonías; la Obertura 1812; Capricho italiano; tres conciertos para piano, siendo el primero el más famoso y un concierto de violín (reválida de todo gran virtuoso), diez óperas y tres ballets (El lago de los cisnes, Cascanueces y la Bella durmiente).
La Sinfonía nº 5 está inspirada en el Destino. En la primavera de 1888, Tchaikovsky, después de una gira por Europa en la que conoció a Brahms y Grieg, se refugia en Frolovskoie en pleno campo. Allí compone su 5º Sinfonía. Para él, no era peor que las otras, pero teme la reacción del público. Y no se equivocó. La obra, estrenada en la Sociedad Filarmónica de San Petersburgo, fue recibida con cierta frialdad. Sin embargo, unos meses más tarde, la presentó en Hamburgo con un éxito importante. A partir de ese momento, la 5ª Sinfonía es muy apreciada por directores y público programándose con mucha frecuencia en los conciertos.
Existe una gran discografía sobre esta sinfonía. Sugerimos las grabaciones de S. Celibidache; E. Ormandy; Karl Böhm; Evgueni Mravinski, Yuri Temirkanov y en particular la interpretación que hizo Antonio Pappano con la Orquesta de la Academia de Santa Cecilia en el año 2006 para el sello discográfico EMI.
Tchaikovsky’s Symphony No5 4th mov. (Extract)
Yehudi Menuhin, violinista y director de orquesta dijo:
“Estoy seguro que la buena música, la vida alarga”




